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30 de agosto de 2018

Rafael Correa pidió asilo político en Bélgica

El expresidente Rafael Correa ha solicitado asilo político en Bélgica, el diario digital 'La Capitale' de Bruselas confirmó la noticia.

rafael correa asilo politico
Rafael Correa pidió asilo político en Bélgica

Luis Fernando Molina, uno de los abogados del expresidente, dijo que la solicitud de asilo es un derecho que le asiste a Correa, y que en caso de haberlo solicitado él sería el único que podría confirmar esta información.

La justicia de Ecuador investiga a Rafael Correa porque estaría involucrado en el secuestro del exasambleísta de oposición Fernando Balda.

14 de agosto de 2018

Cruce verbal entre Rafael Correa y asambleísta Jeannine Cruz

El expresidente Rafael Correa compareció, vía Skype desde Bélgica, ante la Comisión Ocasional Multipartidista de la Asamblea Nacional que investiga el asesinato del general Jorge Gabela.

Rafael Correa via skype
Rafael Correa compareció por el caso Gabela vía Skype

Durante su intervención el expresidente tuvo un altercado verbal con la asambleísta Jeannine Cruz y amenazó en repetidas ocasiones con dar por terminada su participación.

Correa aseguró no haber recibido el tercer informe del caso Gabela, según el expresidente "no recuerda si recibió o no el Plan de Trabajo del Comité Interinstitucional" y, respecto al informe final, dijo que "un presidente no se puede poner a leer 100 o 200 páginas", por lo que vio una exposición y de ahí se sacó conclusiones.

Rafael Correa dijo que no conoce al perito Roberto Meza y que desconoce el llamado "tercer producto", menos los nombres que ahí se habrían señalado como los supuestos autores del asesinato del general Gabela y emplazó al perito argentino que revele los nombres, si los conoce. "Quién puede olvidar los nombres, que el perito Meza los diga", agregó.

19 de julio de 2018

Correa no logra huir del infierno

Tal vez ahora Rafael Correa esté tentado de abrir un libro de historia. Porque necesita entender lo que significa la política, con su transitoriedad y sus caprichos. Únicamente así podrá enfrentar el tránsito del boato presidencial a la rutina ciudadana.



Amén de los detalles del incidente con el periodista lojano Ramiro Cueva, y de los eventuales trámites legales en una comisaría belga luego del pugilato callejero, a lo que asistimos es al conocido escenario de los desagravios ciudadanos por mano propia. Lo que en la nomenclatura actual se denomina escrache.

Obnubilado por la autopromoción publicitaria de su gobierno, al expresidente le debe costar trabajo darse cuenta del reguero de resentimientos y odios que dejó tras su paso por la política. Embelesado con una imagen construida como dentífrico, únicamente tiene cabida psicológica para los halagos. Desde esta lógica, las huevizas con que lo recibieron en la última campaña electoral pueden ser atribuidas a la perversa estrategia de algunos enemigos insignificantes, más no a la animadversión colectiva.

Por esa visión distorsionada de la realidad, Correa se quedó impávido cuando el periodista Cueva le increpó por los atropellos cometidos en contra de su medio de comunicación. Porque el reclamo fue sorpresivo y público: es decir, sin que medien formalidades, y en un espacio neutro donde todos estamos obligados a respetar el derecho ajeno. Por ejemplo, el derecho a reclamar por una injusticia.

A diferencia del Ecuador del correato, donde el poder se imponía arbitrariamente en todas partes, en Bélgica el espacio público está sometido a reglas universales. Como aquella de que todos somos iguales ante la ley. Luego del escándalo público de marras, todos los implicados tendrán que presentarse ante la autoridad en igualdad de condiciones, como simples ciudadanos involucrados en un incidente callejero. Es decir, en un incidente público (hay que reiterarlo hasta el infinito).

No se sabe en qué terminará el enfrentamiento una vez que sea procesado por las autoridades belgas. Si, tal como lo afirma Cueva, se confirma que fue agredido físicamente, la situación se complica para el expresidente y sus guardaespaldas. Dudo que la sociedad belga justifique una reacción pendenciera y camorrista en contra de un periodista. Por más impertinente que este pueda haber sido. Pero más graves son las contingencias que pudieran presentársele al exmandatario. Es decir, los posibles escraches de los perjudicados por su autoritarismo. El reclamo de Ramiro Cueva es, a no dudarlo, la punta del iceberg de una animosidad más extendida de lo que los correístas obtusos suponen. Son las tempestades de los vientos sembrados.

rafael correa vs periodista belgica
Artículo de Juan Cuvi:  "Correa no logra huir del infierno"
Correa creyó que poniendo un océano de por medio podía huir del infierno que se construyó en el Ecuador. Tampoco entendió que la globalización tiende puentes insospechados. Como el GPS con que ubicaron su vivienda en Lovaina.

Autor:  Juan Cuvi

Fuente:  Plan V

5 de julio de 2018

¿Se cierra el cerco judicial a Correa?

Si el expresidente Rafael Correa es enjuiciado y sentenciado por el secuestro de Fernando Balda, su gobierno quedará marcado por haber cometido uno de los errores más torpes de su década ganada. Balda fue un político irrelevante, carente de ideología, discurso y sin votos…, por lo que el delito que se cometió en su contra –si la justicia así lo determina– será visto como una persecución carente de sentido común y fuera de toda lógica.

Caupolican Ochoa, abogado de Rafael Correa
Artículo de Carlos Rojas Araujo:  ¿Se cierra el cerco judicial a Correa?

¿Por qué el correísmo se ensañó con Balda? Hay dos formas de entender el despropósito. La una tiene que ver con la importancia de sus denuncias, por las cuales hubo un juicio con sentencia a favor del Gobierno, que obligó a Balda a fugar en Colombia, donde se lo intentó secuestrar, supuestamente, por orden de Carondelet.

Balda, cuando era correísta, recibió de “agentes de inteligencia” un audio en donde José Ignacio Chauvín –subsecretario de entonces y cercano a las FARC– vigilaba a los hermanos del Presidente y también se hablaba de los supuestos aportes de dinero a la campaña de Alianza PAIS de los hermanos Ostaiza, vinculados al narcotráfico.

Luego filtró una conversación entre Silvia Salgado y Correa sobre la inclusión de artículos en la Constitución que no fueron aprobados en Montecristi. Estas denuncias se diluyeron por la presión aplastante del Gobierno, por lo que a todas luces, su emisario ya estaba liquidado. ¿Para qué, entonces, secuestrarlo?

La otra explicación es de corte psicológico y escudriña los excesos de un presidente y su grupo de colaboradores que se sintieron intocables y muy por encima de cualquier contrapeso democrático. Durante años, algunos en el país vieron con indiferencia, otros con indignación y muchos con miedo cómo los casos Araujo y Carrión se hundían en la justicia destrozando a sus familias. O cómo periodistas y medios eran demandados y condenados con sentencias redactadas fuera de los juzgados para recibir el humillante perdón presidencial.

Otros atropellos contra luchadores sociales, indígenas o estudiantes que se manifestaban en las calles, nos convencieron de que la justicia actuaba del lado del correísmo.

Pero con Balda, el cerco se cerró por el lado menos imaginado. Las gestiones de la justicia colombiana y los cambios institucionales en la ecuatoriana dieron al caso un nuevo giro y, junto a este, tomaron fuerza procesos más complejos como el crimen del general Jorge Gabela y sus denuncias por la contratación de los helicópteros Dhruv.

La transición en Ecuador tiene un importante componente judicial, donde Correa y varios de sus colaboradores tendrán que hacer frente a un despertar de denuncias y casos no resueltos.

El interinazgo en la Fiscalía y el Consejo de la Judicatura resultará histórico si quienes emprenden esas tareas de investigación y juzgamiento ya encomendadas, fallan siguiendo el debido proceso y rechazando cualquier tipo de presión.

La depuración judicial no puede entenderse como un trofeo del presidente Lenín Moreno o de Julio César Trujillo, en una malentendida idea de desquite político. La búsqueda de la verdad, con cabeza fría y firmeza, es indispensable para que el Ecuador conozca los alcances que tuvo el correísmo, cuando se habla de crímenes de Estado.


Autor:  Carlos Rojas Araujo

Fuente:  Vistazo

28 de junio de 2018

Fiscalía reabre investigación por abuso sexual contra Rafael Correa

La Fiscalía de Ecuador reabrió la investigación por el caso de un supuesto abuso sexual realizado por el expresidente Rafael Correa en contra de un joven en su despacho.



El exagente de la Senain, Raúl Chicaiza, declaró este miércoles que el expresidente Rafael Correa ordenó secuestrar a Fernando Balda por haber publicado en su blog el “Caso Mameluco”.

Debido a esto, la Fiscalía General del Estado reabrió este caso y llamó a rendir versión a la supuesta víctima Xavier Andrés Herrería Ramírez para el 16 de julio a las 14h30.

Así lo informó el exasambleísta Balda, quien explicó que al buscar el caso en la página web de la Fiscalía ingresando el número de cédula del agraviado solo aparece el nombre del supuesto acosado y NO del presunto agresor (Rafael Correa), como debería aparecer, tal cual aparece en todos los casos denunciados.

Rafael Correa abuso sexual
La Fiscalía investiga a Rafael Correa por un caso de abuso sexual

Asimismo, destacó que el caso no se encuentra en físico dentro de la Fiscalía. Balda recordó que esta información la obtuvo por medio del exasambleísta Galo Lara, quien en este momento está cumpliendo prisión por presunto asesinato.

En el supuesto caso se señala al expresidente Rafael Correa como el agresor del joven dentro del Palacio Presidencial, por lo que en el momento de la denuncia el exlegislador Lara pidió al exmandatario aclarara dicha situación.

rafael correa acoso sexual denuncia
Denuncia por acoso sexual en contra de Rafael Correa

22 de abril de 2018

Cállate Rafael Correa, corrupto impenitente

La crisis humanitaria que padecemos en Venezuela no tiene parangón con nada vivido en este continente americano porque aun comparándola con Haití, debemos diferenciar las realidades de cada país y asumir con responsabilidad que el saqueo que los chavistas y sus cómplices internacionales han hecho al quinto productor de petróleo del mundo, al que fue país de la esperanza para millones, es único.

rafael correa no hay crisis en venezuela
Rafael Correa: "en Venezuela no existe crisis humanitaria"

No avanzaré cifras a la ligera, me centraré en los estudios realizados el año pasado por el proyecto Encuesta Nacional de Condiciones de Vida de la Población Venezolana (ENCOVI) equipo científico de muy alto nivel formado por las tres universidades más importantes del país.

Año 2017 que si lo comparamos con éste que vivimos, fue mucho menos terrible. Allí conocimos que el 82 % de los hogares venezolanos vive en pobreza, lo que nos convierte con Haití en los dos países más pobres de América Latina, y nosotros más ya que en Haití la pobreza extrema para el momento del estudio, superaba el 50%, y en Venezuela se determinó que la proporción de los hogares en pobreza aumentó de 81,8% en 2016 hasta 87% en 2017, y la pobreza extrema se elevó desde 51,5% hasta 61,2% y también muestra que los venezolanos han perdido en promedio 11 kilos de peso en los últimos dos años y que 8,2 millones comen dos o menos comidas al día.

Con aterradoras cifras tapo la boca al déspota ladrón que es Rafael Correa, ex presidente de Ecuador y miembro de la banda delictiva que en nombre de una izquierda antidemocrática y amoral se enseñoreó por algunos años en muchos países de nuestro continente y hoy por suerte les vemos caídos y desnudos en su ruindad, aunque desesperados por seguir manteniendo la tragedia infinita que significan los 60 años de tiranía cubana y los casi 20 años de la narcotiranía chavista de la que él fue otro de los beneficiarios directos.

crisis económica en Venezuela
Miles de venezolanos cruzan la frontera con Colombia en búsqueda de alimentos, medicinas e insumos básicos

Ahora (20/04/2018) en un viajecito sabrosón que este pillo se vuelve a dar a La Habana, niega con criminal descaro la crisis humanitaria en Venezuela, y califica de "Obsesión" a aquellos líderes y gobiernos democráticos que la señalan y condenan a sus culpables. El hijo del narco confeso y juzgado -conocido como "El manco Correa"- vuelve a mostrar su amoralidad y su maldad en declaraciones que divulgó la Agencia EFE y pregunta: "¿De qué crisis humanitaria me están hablando? Hay problemas económicos, escasez, pero eso no lo podemos llamar crisis humanitaria". Y ese que por suerte la ciudadanía ecuatoriana sacó del Poder, ¿Qué llamará crisis humanitaria? ¿Cómo cataloga que cientos de miles estén comiendo en los basureros y muriendo de mengua porque no hay ni servicios hospitalarios ni medicamentos?

Asquerosamente manipulador asegura en ese santuario del irrespeto a la condición humana que es la Cuba castrocomunista que "hay países de la región con problemas mucho más graves: violencia, desaparición de periodistas, y no se habla absolutamente nada"… Cómo puede negar los aterradores niveles de violencia que muestra la Venezuela destruida económica y moralmente por sus pares los castrochavistas. Negar además que hay una crisis moral, humanitaria y social en medio del caos y que hoy finalizando abril del año 2018 esas cifras que he compartido resultan halagüeñas al compararlas con las recientes cuando la hiperinflación nos devora.

Negar que Caracas es hoy la ciudad más peligrosa del mundo y no hay lugar donde el hampa no haga de las suyas, hampa que está en las calles como en los centros de poder… Este canalla que hace pocos días dijo en Buenos Aires donde estuvo dándose otro paseíto, que en Venezuela no hay presos políticos ya que según su manipulada verborrea: "…en un Estado de derecho se persiguen delitos, no se persiguen personas. Los presos políticos, supuestamente, entre comillas, fueron consecuencia… me acuerdo de la primera guarimba, 44 muertos. Alguien tiene que responder por 44 muertos. Puede equivocarse tal vez la Justicia, qué sé yo, esa persona no es la culpable, pero alguien tiene que responder por 44 muertos." Responder mientras sea opositor porque sabemos que estos asesinos y ladrones comunistas no aceptan ser juzgados por sus crímenes horrendos hoy más que conocidos.

Rafael Correa el corrupto, el déspota, el perseguidor de la libertad de prensa, el cínico izquierdista que no quiere la libertad de Cuba y Venezuela, pero escoge para vivir Bruselas que no hable. Que tenga vergüenza y no siga pateando esta Venezuela hoy inmensa fosa abierta mostrando cadáveres vivientes producto de la destrucción. ¡Cállate bellaco!


Autora:   Eleonora Bruzual (escritora y periodista venezolana)

Fuente:   Infobae

2 de abril de 2018

Rafael Correa y la desmesura

El ex presidente ecuatoriano recibió el doctorado honoris causa de la Universidad de La Plata, y tiene más que Stephen Hawking, pese a que su fuerte no es la academia, sino la violencia contra quienes no piensan como él.

Rafael Correa autoritario
Artículo de Jaime Durán Barba: "Rafael Correa y la desmesura"

En 2014 varias diputadas correístas presentaron un proyecto de ley para despenalizar el aborto cuando la mujer ha sido violada. Rafael Correa anunció que si se aprobaba esa ley, renunciaría a la presidencia de la República, exigió que retiren el proyecto, dijo que pediría su descalificación como diputadas y su expulsión del partido. En este tema ningún político conservador ha tenido posiciones tan radicales. Correa en realidad nunca fue de izquierda o de derecha, sino que vivió en la extrema impostura. Un presidente democrático no amenaza ni chantajea, propicia la libre discusión de las ideas.

El síndrome de Hubris le llevó a protagonizar escenas que serían cómicas si no fuese por el dolor que causaron a miles de personas. Todo autoritario tiene como blanco a los periodistas. Durante una rueda de prensa una comunicadora preguntó algo que no le gustó y respondió: “Yo a usted no le respondo porque es una gordita horrorosa”. A otro periodista de baja estatura no le respondía porque era un “Tarzán de bonsai”, a otros porque parecían pitufos. Cuando en un programa de televisión o de radio alguien lo criticaba, el gobierno interrumpía la programación para insultar y calumniar a quien estaba hablando. Durante su gobierno se cerraron periódicos y revistas, y se amenazó tanto a la prensa que quedaron pocos medios independientes que se atrevían a hablar de política, mientras los medios gobiernistas se dedicaban al culto a la personalidad de Correa y a denostar a sus opositores.

En todos lados la gente odia los piquetes y si un gobierno los reprime con brutalidad, puede sacar réditos. Correa comprendió la fórmula. El año 2010 Pepe Acacho, líder de los indígenas shuaras, participó de un piquete. Fue acusado de “terrorismo” y condenado a 12 años de prisión. Los shuar son la mayor etnia de la Amazonía, tradicionales por su firmeza, los blancos racistas los llamaron “jíbaros” (perros salvajes) como lo hace también alguna reconocida escritora de nuestro país. El enfrentamiento de Correa con los indígenas subió de tono.

Cuando llegó al poder habló unas frases en quechua y empezó a vestir con camisas bordadas con flores. El y los turistas creían que esa era la indumentaria típica de los indígenas. Quienes hemos tenido contacto con culturas andinas desde la infancia sabemos cuando alguien habla quechua y cuando emite sonidos memorizados. Correa ignoraba que las camisas floreadas son vestimenta exclusiva de las mujeres y sus camisas, una farsa.

Arremetió contra las organizaciones ecologistas a las que descalificó y dictó un decreto que le permitía clausurarlas a su voluntad. Disolvió la Fundación Pachamama y cuando intentó acabar con Acción Ecológica tuvo que retroceder por el masivo repudio internacional y la condena de la ONU. Inteligentemente arremetió en contra de los sindicatos y los partidos de izquierda tradicionales, dejándolos en una profunda crisis. Pero también peleó con los abogados, los médicos y todo grupo que se le cruzó en el camino. Al final de su gobierno acumuló el rechazo radical de las organizaciones sindicales, indígenas, ecologistas, de lucha por los derechos de las mujeres, de periodistas, empresariales, profesionales.

La represión en contra de los estudiantes fue brutal. Los “diez de Luluncoto”, nueve estudiantes y un profesor, fueron apresados en una manifestación, condenados como terroristas por jueces obsecuentes. Pasó lo mismo con cientos de jóvenes a los que además humilló obligando a sus madres a pedirle perdón de rodillas. Hubo casos en los que las palizas que propinó a los adolescentes fueron tan brutales que tuvieron que ocultarlos más de una semana para que no aparezcan desfigurados ante las cámaras.

A Correa le gustaba reprimir personalmente a la gente, abusando de su autoridad y de su físico atlético. El 1° de mayo de 2014 la caravana presidencial pasaba por un barrio de Quito cuando un adolescente hizo un gesto de desaprobación con sus manos. Los vehículos se detuvieron, bajaron decenas de policías, guardaespaldas y el propio Correa para atacar al niño. Según su testimonio, “entre la confusión apareció Rafael Correa. Viene y me golpea el pecho y me dice ‘aprende a respetar, muchachito, yo soy tu presidente, muchachito malcriado’. Al presidente le temblaban las manos y se le iban las lágrimas de la ira”. No fue un hecho aislado. Decenas de veces detuvo el vehículo presidencial para atacar físicamente a ciudadanos comunes, amedrentarlos, y perseguirlos.

El peor incidente tuvo lugar el 30 de septiembre de 2010, cuando 800 policías hicieron huelga protestando porque habían suprimido una canasta de víveres y juguetes que tradicionalmente les entregaban en las Navidades. Correa quiso resolver el problema a trompadas. Fue al cuartel de policía y dijo: “¡Si quieren matar al presidente, aquí está, mátenlo si les da la gana, mátenlo si tienen poder, mátenlo si tienen valor en vez de estar en la muchedumbre cobardemente escondidos!”. Se armó una enorme trifulca. Los gases lacrimógenos inundaron el lugar y Correa se lastimó una pierna que se había operado en esos días. Su escolta lo llevó al hospital del cuartel para que lo curaran. El incidente duró nueve horas en las que se mantuvo en control de la situación, dirigiendo a sus ministros a través de teléfonos que nunca le fueron incautados. El director del hospital, Coronel César Carrion, y otros médicos le pidieron que se fuera, pero un ser excepcional como él no podía salir humillado con una venda en la rodilla. Dijo que se consideraba secuestrado y ordenó al ejército que bombardeara el hospital. Murieron un civil, dos soldados, dos policías y se produjeron 200 heridos. El periódico El Universo publicó un artículo sobre lo ocurrido. Correa enjuició al autor y a los directivos del periódico por calumnias. Sus jueces los condenaron a tres años de prisión y una indemnización de 42 millones de dólares. Podríamos mencionar cien casos más de abuso de poder en los que Correa trató de comportarse como un líder sobrenatural y solo hizo el ridículo.

Todo esto sirvió para que la Universidad de La Plata le otorgue un doctorado honoris causa por su lucha por la libertad de expresión. Fue su decimoquinto doctorado honoris causa, que le puso por encima de Stephen Hawking, un intelectual que solo obtuvo doce títulos, un flojo que nunca resolvió los problemas a trompadas. A despecho de tanto doctorado el fuerte de Correa no es la academia. Fue fugazmente profesor de una universidad privada de la que lo echaron. Publicó un libro promovido en el continente con el aparato del Estado ecuatoriano. En Buenos Aires tuvo un boom tan importante como el de Germán Garmendia, como lo puede atestiguar cualquier librero.

Como bastantes otros políticos, Correa es un entusiasta lector de solapas pero no llega a los textos de los libros. En la campaña electoral de 2014 y en su reciente gira por Argentina citó con frecuencia frases de El arte de ganar, aunque no se acordaba ni el nombre de nuestro libro y las citas eran falsas o sacadas de contexto. Siempre vive en la impostura: memorizó frases de un libro cuyo nombre no se acuerda. Si lo estudiaba hace cuatro años, habría podido entender por qué perdió 18 de las 20 alcaldías que se disputaron aunque en algunos casos tenía excelentes candidatos. No fueron derrotados los candidatos, sino la egolatría desatada de Correa. También habría entendido una de las razones de su derrota con el 32% de votos frente al 68% que obtuvo Lenin Moreno hace pocos meses. Ciertamente habría aprendido que hay que respetar a la gente, no habría tumbado la puerta de la casa de una familia para golpear a sus integrantes porque supuestamente le habían lanzado un huevo, ni habría ingresado a la ciudad de La Maná insultando a los electores con un megáfono y lanzándoles piedras. Vale la pena ver estos videos para reírnos del Hubris en este domingo de Pascua.


Fuente:   Perfil

Autor:   Jaime Durán Barba
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